Conflicto de doble precio y mala actitud en boteros de La Habana

Conflicto de doble precio y mala actitud en boteros de La Habana

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A partir de hoy lunes, según anunció el Noticiero Nacional de Televisión, en su emisión estelar, se retirará la licencia de conducción a todo aquel “botero” que cobre más de lo que está estipulado y regulado por un tramo determinado.

La medida obedece al hecho de que, según el reportaje televisivo, los boteros, o choferes de autos de alquiler, aumentaron el precio del pasaje en los llamados “almendrones”, que se han convertido en la solución más eficiente del transporte ciudadano ante el colapso de los ómnibus estatales.

El resultado de la medida ha sido, de momento, contraproducente. Los boteros no necesitan cobrar el doble, es decir veinte pesos, por los mismos tramos que antes cobraban diez. Simplemente se niegan a montar en su carro a todos los pasajeros que pretendan hacer tramos intermedios (a no ser que ofrezcan veinte pesos) y solo llevan a los que viajan el tramo largo, que sigue costando lo de siempre.

De este modo, quienes pretendan viajar de cualquier barrio periférico hasta El Vedado, que se encuentra en mitad del recorrido hacia Centro Habana o La Habana Vieja, se verán rechazados una y mil veces por los boteros, hasta que encuentre uno más solidario, flexible, o dispuesto a ganar por lo menos diez pesos, con tal de no viajar con el auto semivacío.

Así las cosas, las primeras horas del lunes fueron un auténtico caos, mucho mayor que el habitual, a la llamada hora pico, en la cual los desdichados habaneros que trabajamos en estos meses de julio y agosto nos vimos precisados a confiar en la bondad de los boteros, o simplemente tuvimos que esperar que bajara la marea de los más apurados, o dispuestos a pagar veinte pesos, para lograr abordar uno de estos taxis.

Se trata de una guerra, o protesta silenciosa, de los boteros, que conocen perfectamente la importancia de su labor, y el desbarajuste del transporte público estatal, y aprovechan para presionar.

Paga, como siempre, el bolsillo de los que no tienen carro particular ni estatal, ni bicicleta, ni amigo con carro, ni modo alguno de transportarse, y tienen que morir con los boteros, al precio que ellos dispongan, o simplemente no te alquilan.

Además de preocuparse por la subida de los precios, hay extrema preocupación por la disminución del servicio en rutas como Alamar-Habana, o Lisa-Vedado, pues los boteros remarcaron su preferencia por los tramos cortos y el Estado carece de instrumentos para obligarlos a que alquilen, como antes, a cualquier pasajero que vaya en esa dirección.

En fin, que el verano 2016 incentivará la mala actitud de los boteros, la impaciencia de la gente en las aceras tratando de alquilar, y la desconfianza total en un transporte público a veces inexistente.

(Imagen cubatv.eu)

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